Nadie me enseñó a ser profesora, lo he tenido que ir aprendiendo yo misma por ensayo y error, y hasta la fecha lo sigo aprendiendo, porque como lo dice Paulo Freire en el documento “Cartas a quien pretende enseñar”: “El enseñar no existe sin el aprender”, el maestro siempre está en constante aprendizaje. Sufrí miedos y frustraciones, de que la clase no resultara como lo había planeado o de no poder responder alguna pregunta que me hicieran mis alumnos, pero por supuesto, al presentarme ante el grupo, trataba de aparentar que todo estaba bajo control. Con el paso del tiempo he ido corrigiendo errores, distingo lo que se puede y no se puede hacer en una clase aun estando planeado, puedo utilizar nuevas técnicas para explicar un tema, cambiar formas y modificar contenidos. Trato de que cada clase se convierta en una aventura y un reto intelectual, aún cuando voy a repetir el mismo tema con otro grupo, y al lograr esto, obtengo una gran satisfacción por sentirme útil a los demás realizando un valioso trabajo.
A la escuela vamos a aprender, tanto maestro como alumno, es donde compartimos tiempo, espacio y afecto con los demás. Igualmente pienso como Fernando Corbalán, que debemos divertirnos y disfrutar en clase propiciando dinámicamente el ansia del saber y la investigación. Con el avance de la tecnología de la información y su evolución acelerada, y por impartir materias de esta área, debo estar bien actualizada; además me lo exigen mis alumnos, ya que pertenecen a una generación que están muy interesados en ellas, aunque en muchas ocasiones me encuentro con la dificultad de no poder satisfacer el deseo de saber de los jóvenes, por no contar con la tecnología actualizada en el plantel.
Pienso que la importancia de ser maestro, es ayudar a los jóvenes a comprenderse a sí mismos y al mundo que les rodea, a rescatar el valor humano del conocimiento. Crear inquietud, que descubran el valor de lo que se va a aprender, generar preguntas y respuestas y recrear curiosidad en dichas respuestas, obligándoles a pensar. Debemos buscar el sentido de los contenidos que se van a tratar, haciéndolos interesantes y significativos para su propia vida. Además explicarlo, debe ser una aventura que nos rescate del tedio y el aburrimiento; esto se logra investigando y utilizando cada vez nuevas formas de comunicación, nuevos caminos para hacer pensar a los alumnos. Es satisfactorio y recompensa las horas de trabajo y estudio, cuando, por sus expresiones, gestos y preguntas, me doy cuenta que logré atraer la atención del grupo.
En los primeros años de mi desempeño docente muchas veces sentí frustración por no poder dominar la clase; no lograr la atención de mis alumnos, por no saber organizar una clase; pero si sentí la necesidad de establecer comunicación con otros maestro con mayor experiencia para tomar como ejemplo sus estrategias y técnicas de enseñanza-aprendizaje.
Nuestra primera tarea como profesores es encender el deseo de saber en el grupo, aceptar que el trabajo consiste en reconvertir lo que sabemos para hacerlo accesible a un grupo de adolescentes; responder a sus preguntas sin humillarlos, recuperar lagunas de años anteriores para permitirles acceder a los nuevos conocimientos. Estar conscientes de que lo verdaderamente importantes son los alumnos.
Por supuesto que dentro de mi inexperiencia durante los primeros años de mi desempeño docente, tuve muchos problemas para establecer la comunicación grupal, con el tiempo he ido encontrando y practicando nuevas formas de expresión verbales, gestuales y audiovisuales, para comunicarme con ello, para escucharlos y hacerles preguntas. Pero aún en la actualidad existen ocasiones que por tener los grupos tan numerosos, se me dificulta establecer una buena comunicación con ellos.
La disciplina es uno de los problemas más grandes con los que nos encontramos los profesores, debido a la gran cantidad de distractores que existen actualmente entre los jóvenes; en algunas ocasiones, se pierde mucho tiempo de la clase para lograr que los alumnos trabajen en orden.
Estoy de acuerdo en que debemos adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos. En ocasiones he sentido que mis alumnos me llegan con un nivel muy bajo y trato de motivarlos para que se les haga atractivo el saber. Se que no lo logro con todos, porque como muchos de los maestros del subsistema en el que me desempeño, me encuentro con la dificultad tener que trabajar con demasiados alumnos en un mismo grupo, que en ocasiones no logro distinguir los problemas de cada uno de ellos.
Como muchos de los maestros de mi subsistema, me encuentro muchos obstáculos que me impiden realizar mas fácil mi labor docente como ejemplo lo son: la falta de recursos tecnológicos, los constantes cambios en los sistemas de enseñanza, la poca valoración por parte de las autoridades educativas y de la sociedad de nuestro desempeño docente, contradicciones entre los valores escolares y los vigentes en la sociedad.
La satisfacción que me ha dado ser profesora, es cada vez que me doy cuenta que utilizando las estrategias y técnicas didácticas adecuadas, logro que los alumnos aprendan algún tema, que puedan aplicarlo adecuadamente en su vida y que veo un cambio de actitud en ellos. También me siento satisfecha con mi labor docente cuando observo como los que algún día fueron mis alumnos, se encuentran realizados profesional y socialmente, y además sentir que de una u otra forma he contribuido en su formación.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
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hola Celina
ResponderEliminarMe guto el trabajo que hiciste, me parece muy bien tu propuesta.
Saludos Martha Flores
¡Felicidades maestra Celina!
ResponderEliminarPor su propuesta me parece muy buena. Muy buen trabajo, el blog y la especialidad de Competencias Docentes, ¡Bravo!.
saludos de Raquel Morales Ochoa
Hola profesora Rosa Celina. LA felicito por su forma de describir su experiencia docente. Vemos de que forma siente y se preocupa por la educaci{o de los jóvenes. Realmente es el primer blog que leo y me parece excelete.
ResponderEliminarFelicidades!!!
Germán Valecnia García.
Celina, te felicito por la manera en que has ido evolucionando tu labor docente, siempre buscando nuevas estrategias para que el educando salga beneficiado.
ResponderEliminarCarlos Rubén Rivera Félix